Benvinguts al nostre blog!
Som tres noies estudiants d'Educació Infantil a la Universitat de Girona.
El blog "El plaer de pensar" l'hem creat a l'assignatura de Noves Teconologies Aplicades a l'Eduació amb l'objectiu de tractar un aspecte que trobem interessant a treballar en el segon cicle de l'educació infatil: la capacitat de gaudir reflexionant.
Aquest és un blog dirigit a mestres d'educació infantil que volen treballar l'art de pensar d'una manera lúdica i vivencial.
Aquí trobareu diferents recursos i enllaços de diverses activitats i experiències dutes a terme i/o proposades per a dur a la pràctica.
El nostre punt de partida és el projecte de Filosofia 3/18 que consiteix en un conjunt de programes que, aplicats des dels 3 als 18 anys, enforteix la capacitat reflexiva.
Creiem que és important que ja des de petits adquireixin el plaer i capacitat de reflexionar i construir pensament sobre temes relacionats amb els valors i la moral.
El blog "El plaer de pensar" l'hem creat a l'assignatura de Noves Teconologies Aplicades a l'Eduació amb l'objectiu de tractar un aspecte que trobem interessant a treballar en el segon cicle de l'educació infatil: la capacitat de gaudir reflexionant.
Aquest és un blog dirigit a mestres d'educació infantil que volen treballar l'art de pensar d'una manera lúdica i vivencial.
Aquí trobareu diferents recursos i enllaços de diverses activitats i experiències dutes a terme i/o proposades per a dur a la pràctica.
El nostre punt de partida és el projecte de Filosofia 3/18 que consiteix en un conjunt de programes que, aplicats des dels 3 als 18 anys, enforteix la capacitat reflexiva.
Creiem que és important que ja des de petits adquireixin el plaer i capacitat de reflexionar i construir pensament sobre temes relacionats amb els valors i la moral.
dijous, 23 d’abril del 2009
Una flor roja con tallo verde
Una vez un niño pequeño fue a la escuela. Era bastante pequeño y era una escuela muy grande, pero cuando el niño pequeño descubrió que podía entrar a su salón desde la puerta que daba al exterior, se puso feliz, y la escuela ya no le parecía tan grande. Una mañana, cuando había estado durante un tiempo en la escuela, la maestra dijo: -“Hoy vamos a hacer un dibujo”-“¡Qué bien!” pensó el pequeño; le gustaba hacer dibujos, los podía hacer de todas clases: leones, tigres, pollos, vacas, trenes y barcos; sacó su caja de crayolas y empezó a dibujar. Pero la maestra dijo: -“Esperen, aún no es tiempo de empezar” y esperó a que todos estuvieran listos. “Ahora”, dijo la maestra, “vamos a dibujar flores”. –“¡Qué bien!” pensó el niño; le gustaba hacer flores y empezó a hacer flores muy bellas con sus crayolas rojas, naranjas y azules. Pero la maestra dijo: ”Yo les enseñaré cómo. ¡Esperen!” y dibujó una rosa roja con el tallo verde. –“Ahora”, dijo la maestra, “pueden empezar”.El niño miró la flor que había hecho la maestra y luego vio la que él había pintado. Le gustaba más la suya, pero no lo dijo. Solo volteó la hoja e hizo una flor como la maestra: era roja con el tallo verde. Otro día la maestra dijo: -“Hoy vamos a hacer trabajos con plasticina”. –“¡Qué bien!”, pensó el pequeño; le gustaba la plastilina, podía hacer toda clase de cosas con ella: víboras, hombres de nieve, ratones, carros, camiones, y empezó a estirar y a revolver su bola de plastilina. Pero la maestra dijo: -“Esperen, aún no es tiempo de empezar.” Y esperó a que todos estuvieran listos. –“Ahora”, dijo la maestra, “vamos a hacer un plato.”-“¡Qué bien!” pensó el niño; le gustaba hacer platos y comenzó a hacerlos de todas formas y tamaños. Entonces la maestra dijo:-“¡Esperen, yo le enseñaré cómo!” y les mostró cómo hacer solo un plato hondo. –“Ahora ya pueden empezar”. El pequeño miró el plato que había hecho la maestra, luego vio el que él había formado y le gustaba más el suyo, pero no lo dijo. Solo amasó otra vez la plastilina e hizo un plato como el de la maestra.Muy pronto el pequeño aprendió a esperar, a ver, y a hacer cosas iguales a las de la maestra y no hacía más las de él solo. Luego sucedió que el niño y su familia se mudaron a otra casa en otra ciudad y el pequeño tuvo que ir a otra escuela. Esta escuela era más grande que la primera y no había puerta del exterior a su salón.
El primer día que tuvo que ir ahí, la maestra dijo:-“Hoy vamos a hacer un dibujo”.- ¡Muy bien!”, pensó el pequeño y esperó a que la maestra dijera, pero la maestra no dijo nada, solo caminaba por el salón. Cuando llegó donde él le dijo:-”¿No quieres hacer un dibujo?” –“No sé”, contestó el niño, “hasta que usted lo haga”. La maestra le dijo:-”Si todos hicieran el mismo dibujo y usaran los mismos colores, ¿cómo sabría qué y cuál es cuál?” –“No sé”, contestó el niño. Y empezó a hacer una flor roja con tallo verde.
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada